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24 de septiembre de 2008

DESPRENDIMIENTO PREMATURO DE PLACENTA

DESPRENDIMIENTO PREMATURO DE PLACENTA
Con frecuencia, es difícil determinar las causas exactas del desprendimiento prematuro de la placenta. Las causas directas que producen esta separación son poco comunes, pero abarcan trauma abdominal por un accidente automovilístico o una caída, pérdida súbita en el volumen uterino (que puede ocurrir con la pérdida rápida del líquido amniótico o el parto del primer gemelo) o un cordón umbilical anormalmente corto.
Entre los factores de riesgo, se pueden mencionar:
• Un desprendimiento prematuro de placenta en un embarazo previo. Después de un episodio previo la recurrencia es del 10 al 17%; después de dos episodios previos, la probabilidad de recurrencia excede el 20%.
• La presión arterial alta durante el embarazo. Aproximadamente el 50% de los casos de desprendimiento prematuro de placenta lo suficientemente graves como para causar muerte fetal están asociados con hipertensión.
• Edad avanzada de la madre
• Alto número de partos anteriores
• Aumento de la distensión uterina (como puede ocurrir con embarazos múltiples o un volumen anormalmente grande de líquido amniótico)
• Diabetes
• Tabaquismo
• Consumo de cocaína
• Beber más de 14 tragos de alcohol por semana durante el embarazo
La incidencia del desprendimiento prematuro de la placenta, incluso cualquier separación de la placenta previa al parto, es aproximadamente de 1 por cada 150 partos. La forma grave, que produce la muerte del feto, se presenta únicamente en alrededor de 1 por cada 500 a 750 partos.
Síntomas
• Sangrado vaginal
• Dolor abdominal
• Dolor de espalda
Signos y exámenes
Los exámenes pueden abarcar:
• Examen pélvico
• CSC que puede mostrar disminución del hematocrito o la hemoglobina y las plaquetas
• Examen de tiempo de protrombina
• Examen de tiempo parcial de tromboplastina
• Examen de nivel de fibrinógeno
• Ecografía abdominal
Tratamiento
El tratamiento puede incluir reemplazo de líquidos por vía intravenosa y transfusión de sangre. Igualmente, se hará un control cuidadoso de la madre en búsqueda de síntomas de shock y de signos de sufrimiento fetal que incluyen frecuencias cardíacas anormales.
Es posible que sea necesario practicar una cesárea de emergencia. Si el feto todavía está muy inmaduro y hay sólo una separación pequeña, la madre puede ser hospitalizada para observación estricta y se le puede dar de alta a los pocos días si su estado no empeora.
Si el feto es maduro, se puede optar por un parto vaginal si el sufrimiento fetal y de la madre serán mínimos; de lo contrario, se puede optar por una cesárea.
Expectativas (pronóstico)
La madre generalmente no muere a raíz de esta afección. Las tasas de mortalidad materna en diversas partes del mundo fluctúan de 0.5 al 5%, pero el diagnóstico oportuno de la afección y una intervención adecuada deben disminuir dichas tasas aún más. Las tasas de muerte fetal varían del 20 al 35%. En aproximadamente el 15% de los casos, no se detecta el tono cardíaco fetal en el momento de ingresar al hospital.
El sufrimiento fetal aparece temprano en este trastorno en aproximadamente el 50% de los casos y los bebés que sobreviven tienen entre 40 y 50% de probabilidadesde presentar complicaciones que van de leves a graves. Los factores que pueden aumentar el riesgo de muerte de la madre o del feto son: sangrado vaginal durante el embarazo (oculto), pérdida excesiva de sangre que causa shock, ausencia del trabajo de parto, cuello uterino cerrado, al igual que un retraso en el diagnóstico y tratamiento.
Complicaciones
La pérdida excesiva de sangre puede provocar shock y la posible muerte de la madre y/o el feto. Si el lugar de fijación de la placenta comienza a sangrar después del parto y la pérdida de sangre no se puede controlar por otros medios, puede ser necesario practicar una histerectomía (extirpación del útero).
Situaciones que requieren asistencia médica
Se debe buscar asistencia médica de inmediato, llamar al número local de emergencia (911 en los Estados Unidos) o acudir al servicio de urgencias si la persona está embarazada y desarrolla síntomas de desprendimiento prematuro de placenta, ya que esto se puede convertir rápidamente en una situación de emergencia que pone en peligro la vida de la madre y del bebé.
Prevención
Se recomienda evitar consumir alcohol, fumar y utilizar drogas psicoactivas durante el embarazo. Igualmente, se debe obtener atención prenatal oportuna y continua.
La identificación oportuna y el manejo apropiado de las afecciones de la madre, tales como diabetes e hipertensión, también disminuyen el riesgo de un desprendimiento prematuro de placenta.
LAS ENFERMEDADES CONCOMITANTES EN EL EMBARAZO
EMBARAZO

Para reducir el riesgo de malformaciones fetales y de complicaciones tanto para el feto como para la madre, las mujeres embarazadas o aquellas que planifiquen un embarazo necesitan un control excelente de la glucosa en sangre. Estas mujeres necesitan ser revisadas con mayor frecuneia por el equipo multidisciplinatio, incluyendo un diabétologo, internista o médico de familia, obstétra, educadores de diabetes, enfermeras, dietistas y, si fuera necesario, un asistente social. Estas mujeres deberán estar entrenadas para determinar por sí mismas los niveles de glucosa en sangre y también pueden necesitar de otras pruebas de laboratorio o especiales. Para más detalles, véase "Cuidados para la mujeres diabéticas durante la preconcepción"Debido a la necesidad de un excelente control de la glucemia antes y durante la concepción, todo embarazo en una mujer diabética deberá ser planificado con antelación. Por lo tanto, cualquier mujer que no esté intentando quedarse embarazada deberá ser informada acerca de los métodos aceptables y efectivos de contracepción disponibles
Para una mayor información sobre la diabetes gestacional véase la correspondiente guía sobre el tema